Cuentan que un sabio un día
tan sólo y triste estaba
que sólo se sustentaba
de las hierbas que cogía.
¿Habrá otro -ante sí decía-
más pobre y mísero que yo?
Y cuando el rostro volvió
halló la respuesta viendo
que otro sabio iba cogiendo
las hierbas que él arrojó.
Crispa | Desconocida
Ceci | Pensamientos..
Aburriéndonos | Cafelito
Soltera | Chocolate
Orsai | Copepodo
Tiritas |
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com
Miércoles, 05 de octubre de 2005
Como estoy aburrido en mi casa y en la tele no ponen nada ( para variar ) voy a contar algo que me sucedió hace algunos días, uno de esos momentos en los que la vida te brinda la oportunidad de vengarte de alguien y tú la aprovechas, además, con especial deleite.
Resulta que iba yo un día cualquiera con mi coche volviendo a casa de hacer algunas cosas que ahora no vienen a cuento. Casualidades de la vida, me crucé con una carrera ciclista y tuve que esperar pacientemente a que pasara. Me encontraba en una vía con dos carriles, el izquierdo para girar a la izquierda ( justo hacia donde ibamos la carrera ciclista y yo ) y el dercho, como la lógica indica, para girar a la derecha. Obviamente el carril izquierdo estaba lleno de coches ( no podíamos pasar ) pero el derecho estaba vacío. Pues bien, cuando por fin consigo ponerme en marcha aparece uno de esos conductores que tienen la amabilidad de compartir su música de cacerlas con todo el mundo, entra por el carril derecho ( el de girar a la derecha ) y se me coloca justo delante pasando por alto toda la cola de vehículos que estaba esperando paciéntemente su turno. Este tipo de acciones me molestan bastante y decidí soltarle una pitorrada acompañada de algunos insultos que él no alcanzó a oir ( al igual que yo no escuché los que él me dijo a mi ).
El hombre consiguió su propósito y giró hacia la izquierda sin más miramientos. Sinembargo, varios semáforos más tarde nos encontramos otra cola parecida ( esta vez con un sólo carril ) ocasionada de nuevo por la vuelta ciclista, aunque en esta ocasión ya habían pasado. El por qué los vehículos no se mobían lo ignoro, pero yo podía apreciar desde mi posición nuestro semáforo en verde. Así que, esta vez fue él quien empezó a pitar.
Quiso la casualidad que en ese cruce hubiera también una pareja de la Guardia Civil de tráfico que, para variar, en lugar de controlar el tráfico dejaban que éste se controlara por sí mismo, pero no pudieron evitar escuchar el reclamo del claxon sonando.
Entonces, uno de ellos empezó a pasearse por la cola de coches preguntando quién había sido el que había pitado. Llegó al vehículo que tenía yo delante ( el que no sabía distinguir la izquierda de la derecha en un cruce y que había sido el que había pitado ), preguntó si había sido él quien había pitado a lo que, lógicamente, respondió que no. Consiguientemente me llegó el turno a mi.
Yo no pensaba comerme ese marrón ya que yo no había sido, pero es que ademas me apetecía muchísimo que pusieran una multa a mi amigo el disléxico ( digo yo que si no sabe distinguir izquierda de derecha será por dislexia ), así que cuando me preguntó el señor Guardia Civil no dudé ni un momento en chivarme "ha sido él", a la vez que señalaba a mi nuevo colega.
Entonces el Guardia Civil apartó a un lado al musical conductor y comenzó a pedirle la documentación y ese tipo de cosas que tanto les gusta pedir, con lo que yo continué mi camino con la alegría de haber dado a alguien lo que se merecía en ese momento.
Será una bobada, pero si me pasara algo así todos los días llegaría mucho más contento a mi casa despues de currar.
Por: Fizban Zifnab | General | Comentarios (0) | Referencias (0)